Hola Amantes de la lectura!
Comienzo deseándoles un
feliz y provechoso año 2016, además pidiéndoles disculpas puesto que en la
reseña anterior les había mencionado que esperaba publicar algunas entradas más
antes de fin de año, sin embargo, por motivos muy ajenos a mi voluntad no logré
cumplir con ello.
Ya sabemos que a éstas
fechas la mayoría de los bloggers realizan un balance del año que recién
culmina, algunos se atreven a montar hasta un resumen o un conteo con el
análisis de lo mejor y hasta lo peor del año. Otros, como es mi caso, se suman
a la cantidad de propósitos y retos que circulan por la red, o bien se montan
sus propios retos, como estoy haciendo yo ahora mismo.
Me he propuesto tomar
algunas ideas de los que voy viendo y formularme otras propias que quizás no me
atrevería a realizar comúnmente, y es que por ejemplo en 2015 me atreví a leer
algunas historias alejadas de lo que regularmente leo y debo reconocer que la
experiencia me gustó muchísimo, pero el día de hoy simplemente quería traerles una de las reseñas que tenía en mi modo de pendientes, así que ahora sí
vamos con ella, como ya les dije una reseña atrasada por supuesto, creo que se está volviendo
costumbre y la verdad no me gusta nada, pero ahora espero ponerme al día con
mis lecturas y las secciones del blog, que poco a poco va creciendo y eso me
llena de emoción.
Se trata de la segunda obra leída en la plataforma Wattpad y que terminé en un santiamén porque es una historia bastante corta, se titula Je T´Aime Paris de la autora Melina Rivera y que descubrí hace un tiempo, cuando todavía no tenía siquiera pensado suscribirme a Wattpad, por lo que permanecía entre mis lecturas pendientes, de modo que no perdí el tiempo en leerla. Pero no les contaré más, aquí les dejo lo que tenía transcrito literalmente.
Sinopsis:
Después de tantos años anhelando conocer la ciudad del amor, París cumple su sueño de viajar a Francia para celebrar el día de San Valentín rodeada de aquellas calles y paisajes que derrochaban romance, sin importar que en esa aventura su única acompañante fuera la soledad.
Una tarde, mientras caminaba por la plaza de La Concordia, acompañada de una taza de café, un libro y un llavero del que colgaba la llave de su habitación, escuchó la melodía de un saxofón que capturó su atención y la hizo caminar hasta encontrarse con aquel hombre que, rodeado de turistas, tocaba el instrumento musical con pasión, dejando que todos los presentes pudieran admirar su talento y habilidad.
Sin embargo, ella pudo ver lo que nadie más podía ver.




