sábado, 9 de enero de 2016

Capítulo 8 - H2A

Hola Amantes de la lectura!

Como les expliqué ayer, he tomado éste fin de semana para compartirles los tres últimos capítulos publicados en la plataforma Wattpad de Historia de Dos Amantes, ya que en ella puedo publicar los tres de una vez y cada quien lo lee según le apetezca y como para no cargar la entrada, lo estoy haciendo de a poco, así también publico la semana completita, cosa que es muy rara en éste blog, mea culpa! jajaja.

No quiero extenderme demasiado, aquí se los dejo:

Capítulo 8

La Tormenta Imperfecta


Como esperaba, su madre se encontraba charlando con un grupo de invitados y entre ellos pudo divisar a Stella, su ex novia de juventud. Su madre nunca pudo aceptar su separación y cada vez que podía la invitaba a cualquier evento donde pudiera reencontrarlos.
   —¿Madre? — La llamó muy suave y estoicamente.
   —¡Querido! ¡Mira, que agradable sorpresa! —indicó su madre señalándole a Stella.
   —Stella —saludó deferentemente. La tomó de la cintura, la acercó y le obsequió un casto beso en la mejilla—. Te ves muy hermosa, como siempre —dijo con una amable sonrisa.
   —Gracias Charles —respondió ella, una leve sonrisa dibujada en su rostro, una elegante y ligera sonrisa, muy a su estilo.
Stella era una mujer de belleza clásica y serena, elegante, muy Grace Kelly. Ojos azules, facciones finas, boca hermosamente concebida y de gracias y estilo impresionantes. Pero su personalidad contrastaba con su figura grácil, era una mujer distante y fría, su temperamento distaba de ser dócil y dulce, era más bien altiva y orgullosa.
   —Si me disculpan. — Se dirigió Charles al resto del grupo—. Debo robarme a mi madre antes de que inicie el concierto. — Se disculpó haciendo una especie de reverencia y tomando del brazo a su madre, entrelazándolo con el suyo.
   —¡Oh! Perdonen la falta de decoro de mi querido hijo, pero ustedes entienden, la juventud y su uso desenfrenado del tiempo.
   —No quiero ser descortés madre. — Se disculpó nuevamente—. Pero tenemos algunos compromisos que atender.
   —Bien, si me disculpan. Te veo más tarde Stella, Jhon, Franklin.
   —No te preocupes Margareth, entendemos perfectamente ¿Cierto, caballeros? —respondió Stella imperturbable.
Charles y su madre hicieron una pequeña reverencia y se marcharon. Cuando llegaron a la sala, Margareth Manners no pudo contener su malestar ante la acritud de su hijo con respecto a su ex nuera.
   —No puedo creer Charles lo insensible que te muestras a veces. — Le recriminó.
   —Madre, perdona, pero con todo el respeto no es tu asunto y eso terminó hace mucho tiempo.
   —Sí, y desde entonces no me has dado más que dolores de cabeza ¿Cuándo piensas asentarte y echar raíces hijo?
   —Madre, no es momento, por favor entra que tenemos asuntos que atender.
Al entrar al salón Charles procedió a presentarlas.
   —Margareth, estas son las señoritas Foster y Williams, de la revista que te mencioné y quieren hacernos unas breves preguntas acerca del evento, he pensado que quizás podrían tomarnos unas fotos y otras al lugar, a algunos invitados, pero sólo en líneas generales, no queremos causar demasiado alboroto.
   —Por supuesto hijo —respondió Margareth palmeando la mano de su hijo—. Señoritas, como ya les mencionó mi encantador hijo, mi nombre es Margareth Manners, sean bienvenidas y gracias por su asistencia ésta noche ¿Por dónde comenzamos?
   —Creo que Hella, la señorita Foster. — Comenzó Charlotte—. Debería tomar unas fotos de ambos y luego iniciaré con la ronda de preguntas ¿Les parece?
   —Totalmente de acuerdo —indicó Charles, pensando en que esto le daría tiempo para conversar a solas con Hella unos minutos, mientras dejaba a cargo de su madre el desarrollo de la entrevista.
A Hella sólo le tomó unos pocos minutos poner a punto el equipo, cuando estuvo lista les pidió que se juntaran a un lado del salón y luego les tomó algunas fotos por separado. Cuando le correspondió el turno a Charles, éste le pidió a su madre y Charlotte que iniciaran la entrevista con el fin de ahorrar unos minutos, ya que el concierto de cámara comenzaría en unos treinta minutos. Hella se sentía intimidada al tener que concentrarse y enfocarse directamente en él, continuaba haciéndola sentir insegura y tímida, por lo que se mostraba muy huraña ante su persona, era casi inevitable. Cuando Charles intentaba iniciar una conversación ella parecía hacer lo posible por evadirlo, concentrándose en ajustar una y otra vez el equipo.
Por su parte Charlotte procedió a realizar las preguntas de rigor, todas relacionadas con la naturaleza y fin del evento, su organización, las personas e instituciones involucradas y las obras de arte expuestas. Cuando finalizaron se dieron las manos, Margareth se despidió y Charles condujo a su madre a la puerta, a fin de que ésta dispusiera todo con el fin de dar comienzo al concierto. Charles se dio la vuelta y regresó al salón, dirigiéndose a sus invitadas.
   —Charles, no puedo más que agradecerle nuevamente, de no ser por su invitación nuestro artículo habría resultado un desastre. Su madre es tan encantadora como usted ¿No es así Hella? —dijo Charlotte entre dientes. Hella parecía distraída, mirando sus manos, sumida en sus pensamientos—. Hella ¿Me escuchas? — Continuó Charlotte.
   — Por supuesto. — Se aclaró la garganta—. Gracias por todo nuevamente señor Manners, de no ser por usted y por Vivian por supuesto, que sirvió de alguna manera de intermediario, esto no habría podido suceder. — Lo miró de soslayo, ya que no pudo mantenerle la mirada, «cielos, el hombre parecía observarla tan intensamente», eso la exasperaba, la dejaba nerviosa y torpe. Charles le devolvió una triunfante y cautivadora sonrisa, quizás al notar el efecto que producía en ella. En ese momento estuvo seguro que ella no era tan inmune a él como pensaba, que tenía el mismo efecto que ella en él, aunque podía mostrarse indiferente y seguro, mientras que ella por momentos parecía un manojo de nervios y otros actuaba hosca e irascible.
   —Es un honor para mí servirles, pero la noche aún no termina, supongo que necesitan unas fotos del salón principal y los invitados, por favor acompáñenme, dentro de poco dará comienzo el concierto.
Los tres salieron, Charles las acompañó personalmente a sus asientos, se despidió cortésmente y se dirigió a su asiento en la primera fila, deseaba haber organizado el orden y ubicarlas en una zona más cercana, sin embargo, su madre y la asistente de ésta no le permitieron más que acomodarlas a dos filas detrás. No pudo evitar rodar los ojos al percatarse del plan de su madre, quien lo colocó en medio de ella y Stella. Suspiró con resignación y tomó su asiento finalmente. Pocos minutos después la pequeña orquesta de cámara ofrecía sus primeros acordes.
Alguien le pasó a Hella y Charlotte el programa de la noche, Charlotte no parecía muy entusiasmada ya que no era muy seguidora de la música académica. Hella por su parte, y gracias a la educación que siempre le prodigó su querida abuela Harriet, quien solía llevarla incluso a la ópera, disfrutaba enormemente de éste tipo de eventos. Observó detenidamente el contenido de la programación:
GALA ANUAL FUNDACIÓN MANNERS Y AMIGOS
LUCHA CONTRA EL CÁNCER INFANTIL
CONCIERTO DE CÁMARA A CARGO DE LA ORQUESTA “ALLEGRO”

PROGRAMACIÓN:
1. TRÍO PARA FLAUTA, VIOLONCELLO Y PIANO EN SOL MAYOR HOB.XV:15 (J. JHAYDN)
2. DIVERTIMENTO PARA PIANO, VIOLÍN Y VIOLONCHELO EN SI MAYOR, KV 254 (W.A. MOZART)
3. TRÍO CON PIANO N.º 2 EN SI MAYOR, KV 502  (W.A. MOZART)
4. SUITE (1919): IV: TANGO - VALSE (TRIOS PARA CLARINETE, VIOLIN Y PIANO) - L HISTOIRE DU SOLDAT (I. STRAVINSKY)
5. SONATA KV 526, A - MAJOR, MOLTO ALLEGRO (W. A. MOZART)
6. PIANO TRIO. 5 IN D MAJOR, OP. 70/1, "GHOST ": II. LARGO (ASSAI-ED-ESPRESSIVO) (L.V. BEETHOVEN)
7. PIANO TRÍO Nº 1. OP 8: SHERZO, ALLEGRO MOLTO (J. BRAHMS)
8. TRIO IN B - FLAT MAJOR, OP. 11 – ALLEGRETTO (PARA PIANO, VIOLÍN, VIOLONCHELO, Y CLARINETE) – (L.V. BEETHOVEN)
9. PIANO CONCIERTO Nº 2 ADAGIO SOSTENUTO (S. RACHMANINOFF)
****
En medio de la presentación Hella se distrajo para observar detenidamente a su alrededor y específicamente en dirección a Charles, él se había sentado en medio de su madre y una dama muy elegante y hermosa, en ese preciso instante ella colocaba su mano encima de la de él, éste la tomaba y le besaba los nudillos, luego le devolvía su mano al regazo de ésta, ella se revolvió de forma leve en la silla, por lo visto un gesto de incomodidad o molestia, pero Charles pareció ignorarlo, dedicándose por entero al espectáculo frente a él. Hella frunció el ceño, luego observó de soslayo a Charlotte quien parecía más bien a punto de dormir de aburrimiento. Cuando finalmente llegaron a la pieza de Rachmaninoff, el concierto dio por terminado, todos se levantaron y brindaron una sonora ovación, mientras Charles y su madre daban la mano a cada uno de los intérpretes y se detenía especialmente ante el pianista.
Cuando en definitiva la gente comenzó a dispersarse, a saludar y felicitar a sus anfitriones, Hella se disculpó con Charlotte y empezó a recorrer la sala, sonriendo a los invitados, quienes aceptaban de buena gana que les tomara una foto, luego se concentró en algunas obras y unos veinte minutos después Charlotte la interrumpió.
   —Hella, aquí estas, Scott acaba de llamar, ya son pasadas las once y viene por mí.
   —Bien, entonces marchémonos, yo tomaré un taxi.
   —¿Estás segura? Creo que podemos pasar a dejarte y luego continuar nuestro camino.
    —No te preocupes, de verdad, estoy segura de que encontraré un taxi, si tan sólo logro llegar a unas calles de aquí, porque de seguro afuera debe estar todo hecho un caos. — Sonrió y suspiró levemente.
   —Deberíamos despedirnos al menos del señor Manners ¿no crees?
   —Quizás, pero debe estar abrumado con tanta gente ahora, quizás mejor nos marchamos, ven. — La tomó del brazo y se dispusieron a salir, fueron por sus abrigos y salieron a la noche, que resultó inclementemente fría.
   —Hella, me parece que va a llover, insisto en que vengas con nosotros —dijo Charlotte, insegura e inquieta—. Scott va a molestarse conmigo de seguro por dejarte abandonada.
   —No seas tontita —respondió con tono despreocupado—. Ya te dije que a unas calles de aquí puedo encontrar un taxi.
   —¿De verdad? Parece que fuera a diluviar. — Añadió ahora si visiblemente intranquila.
   —Bien, si no te marchas creo que no me dará mucho tiempo.
   —Está bien, llámame mañana entonces ¿Quieres? O mejor hazlo apenas llegues al departamento.
   —Seguro Charlotte, ahora ve. — Se abrazaron y besaron en la mejilla y cada una siguió una dirección diferente.
Hella apenas pudo caminar unas dos cuadras, todo se veía solitario y aislado allí, de pronto se sintió un poco insegura y el miedo la invadió, como si no pudiera empeorar su noche, la lluvia comenzó a caer y los zapatos que ya le dificultaban su caminar se hicieron resbaladizos y más incómodos, así que optó por refugiarse bajo el pórtico de un edificio, mientras amainaba la lluvia, todo parecía oscuro y desolado, sintió un pequeño escalofrío de miedo y rogaba porque alguien arriba en el cielo le enviase un medio de transporte lo más rápido posible.








Espero no les haya parecido muy pesado, supongo que quiero mostrar un grado de sofisticación que es muy difícil de manifestar, quizás es mi idea idílica, espero que la historia vaya tomando más forma de aquí en adelante. Qué les pareció?

2 comentarios:

  1. No sé si me animaré a leerla, puede que sí, pero ya tengo bastantes novelas de Wattpad listas para leer... No creo que pueda leerlas todas! Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Almu! Ya sé que te gustan ciertos géneros, pero si alguna vez te animas pues espero que te guste un poquito.
      Besote!

      Eliminar