jueves, 23 de junio de 2016

EDLS #8: Margareth Mitchell

Hola Amantes de la lectura!

Continuando con las entradas de ésta semana, no quiero dejar pasar la oportunidad de traerles un nuevo capítulo de la sección  escritor de la semana, que en éste caso está dedicado a una autora norteamericana, que a pesar de su notoriedad, es conocida simplemente por haber escrito tan sólo una novela, la cual la catapultó a la fama y reconocimiento mundial, en especial por su adaptación al cine. Pero conozcamos un poco más sobre su vida y además su trayectoria.

Biografía:


(1900-1949). Margaret Mitchell, llamada Peggy entre sus más allegados, nació el 8 de noviembre del año 1900 en la ciudad de Atlanta, Georgia (Estados Unidos), hija de Mary Isabelle “Maybelle” Stephens y del abogado Eugene Muse Mitchell, ambos con ascendencia irlandesa.

Desde comienzos de los años 20, y tras graduarse en el Smith College de Northampton, Massachusetts, Margaret trabajó como redactora en una publicación de su localidad natal, “Atlanta Journal”.

En 1922 contrajo matrimonio con Red Berrien Upshaw, un exjugador de fútbol americano y contrabandista con quien estuvo hasta 1924. Un año después se casó con John R. Marsh, el editor del “Atlanta Journal”.

En 1926, época en la que abandonó su labor como periodista, dio inicio a la escritura de su única novela mientras se estaba recuperando de un accidente, “Lo Que El Viento Se Llevó” (1936), libro ambientado en la Guerra Civil estadounidense con trazas románticas que alcanzó importante repercusión internacional y que fue base de un mítico título cinematográfico producido por David O. Selznick, y dirigido por, entre otros, Victor Fleming, con el protagonismo de Clark Gable, Vivien Leigh, Olivia de Havilland y Leslie Howard.

Por ese libro Margaret obtuvo el premio Pulitzer en 1937.

Margaret murió tras ser atropellada por un taxi el 16 de agosto de 1949. Tenía solamente 48 años.

Datos Curiosos:

  • El padre de Margaret Mitchell era un notable abogado, presidente de la Sociedad de Historia de Atlanta; su madre y su hermano se interesaban también por los estudios históricos. En ésta atmósfera la jovencita se apasionaba por los relatos de la guerra de Secesión. Margaret se educó primero en la escuela de su ciudad y luego en el Smith College, donde comenzó la carrera de Medicina.
  • La muerte de su madre cambió el rumbo de su vida al llevarla de nuevo al hogar junto a su padre y su hermano. Tras un período de ociosidad, se dedicó al periodismo y colaboró, en 1922, en el Atlanta Journal y en el Sunday Magazine; firmaba Peggy Mitchell y tuvo cierto éxito. En 1925 se casó con John R. March, director de publicidad de la Georgia Power Company.
  • En 1926 sufrió un accidente que le lastimó un pie, entonces empezó su novela destinada a ser famosa: Lo que el viento se llevó (1936). El libro fue redactado de manera caótica y desordenada. La autora acumulaba episodios y más episodios, cada día llegaban a sus manos nuevos documentos cuyo contenido era incorporado a la narración. Iba desarrollando el carácter de sus héroes y vivía sus vidas.
  • Novela de tipo histórico, con dimensiones de epopeya, Lo que el viento se llevó, se sitúa en el ambiente sudista de Georgia, durante la Guerra de Secesión norteamericana, y narra las vicisitudes sentimentales de la protagonista, Scarlett O'Hara, cuya ambición es reconstruir la plantación familiar, Tara, emblema de la sociedad y el viejo orden esclavista, que con el triunfo militar de los abolicionistas del norte están condenados a desaparecer. De hecho se convirtió en el primer Best Sellers de la historia.
  • El éxito fue fulminante y enorme (hubo días en que se vendieron 50.000 ejemplares) y obtuvo en 1937 el premio Pulitzer. Lo que el viento se llevó fue rápidamente traducido a todos los idiomas e incluso en escritura Braille para ciegos. Se sacó de la novela una extensa película que recorrió triunfalmente el mundo (1939). Pero ni la gloria ni los millones cambiaron a Margaret Mitchell, quien seguía habitando la misma casa en Atlanta, llevaba una vida sencilla y contestaba con afabilidad las innumerables cartas que recibía diariamente.
  • Cuando se proyectó el film se vio obligada a aparecer en público, puesto que más de una impostora la había suplantado. Contaba cuarenta y nueve años cuando fue atropellada por un camión al atravesar con su marido una calle de Atlanta; cinco días después dejaba de existir. Era una mujercita de ojos azules, simpática y modesta, que solía decir: "Sé lo que es trabajar bien y entiendo de libros: el mío no me parece bueno". El éxito fabuloso de Lo que el viento se llevó (cerca de cuatro millones de ejemplares vendidos en los Estados Unidos en quince años), le impidió escribir otra obra; aparte de su afortunada novela, sólo dejó algunos artículos periodísticos.
  • La famosa frase final de Rhett Butler «Frankly my dear, I don't give a damn» a punto estuvo de no pasar la censura. David O. Selznick tuvo que pagar una suma de dinero a los censores para poder dejar la palabra damn en la frase.

  • En 2014, para su 75° Aniversario, Warner Bros, el estudio que en aquel lejano 1939 desembolsó la estratosférica cantidad de cuatro millones de dólares para darle luz verde al proyecto, decidió remasterizarla en audio y video

En los años 90 la famosa novela de la escritora de Atlanta conoció una secuela, “Scarlett” (1991), escrita por Alexandra Ripley.

Y bien, conocían a la autora? Sin duda sí a la película. Qué les pareció la entrada?

6 comentarios:

  1. Gracias por las informaciones.
    Besos

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  2. hola,
    gracias por hablar de esta autora que escribio un libro maravilloso, que a mi me encanto sobre todo porque la prota no tiene miramientos para conseguir lo que quiere

    un besito

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  3. Hola!
    Como me gustan estos post, mil gracias por toda la información. Un besote

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  4. hola a mi este libro me encantó aunque me desesperaba un montón Scarlett, auqnue la secuela ya no tanto chao gracias por la información nos leemos

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  5. Hola!
    He escuchado sobre esta obra pero no he leído el libro ni tampoco he visto su adaptación cinematográfica, ya me estoy planteando darle una oportunidad.
    Me encantan estas entradas.
    Besos

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