Hola! Henos aquí de nuevo.
Hoy les traigo otra reseña, me encanta cuando avanzo en las lecturas porque cuando me estanco siento que no hago bien mi trabajo. Bueno, no que éste sea un trabajo como tal pero cuando dejo pasar las semanas sin una reseña nueva pues me agobio, y lo cierto es que últimamente la he tenido difícil con todas las responsabilidades y deberes que tengo, lo cual reconozco es mi culpa, porque nunca termino de organizarme bien.
Pero bueno, basta de quejas y de mí y centrémonos en lo que interesa. Esta reseña me tiene súper emocionada, porque es una historia que ha terminado atrapándome y enamorándome.
Así que vamos al grano.
Sinopsis:
Robin ha tomado una de las decisiones más importantes de su vida, abandonar la universidad. Y lo que más teme es haber cometido un gran error.
En busca de apoyo, calma y sobre todo huyendo de sus decepcionados padres, decide pasar el verano con su tía Meredith. Pero, sin saber cómo, termina por convertirse en la niñera de su recién enviudada vecina.
Nolan, es un artista de la fotografía, con un gusto para la misma algo espeluznante pero pasional. Con su ruidosa moto, decide pasar el verano junto a su hermana con la intención de ayudarle a reponerse de la muerte de su esposo.
Al conocer a la niñera de sus sobrinos descubre que la joven tiene un talento, que nadie había apreciado hasta el momento, mostrándole un mundo de posibilidades.
Así comienza un cercana relación a pesar de la diferencia de edad entre ambos.
Cuando la fascinación que siente Robbie por el maduro fotógrafo se convierte en algo más intenso, las dudas asaltan a la joven. Más cuando la atracción que Nolan experimenta por la niñera lo acaba dominando.
Un adulto que se niega a madurar, una joven que no sabe como hacerlo y... un "click" que capta el instante justo, eterno e inmutable.



